Apenas dos semanas. En diez días, diez míseros días, abandonaré el instituto que durante cuatro años he visitado con tanta asiduidad.
No puedo decir que halla sido especialmente feliz aquí. No puedo presumir de haber forjado grandes amistades, ni de haber aprendido mucho de ninguna de mis varias decenas de profesores. Y, aún así, este lugar ha sido importante para mi.
Cuatro años no son muchos, pero los cuatro años que suceden en el instituto son de gran importancia.. aquí labramos un futuro, cometemos fallos que, sin saberlo, nos afectarán para siempre. Yo cometí dos. Me sentí superior e inferior a un tiempo; hot pago por ello, no importo a nadie dentro de este instituto, ni nadie me importa a mi..., ¿acaso puede decir algo más triste una adolescente?. Y me voy volviendo loca día a día, algo de lo que no puedo decir sentir orgullo. Escribo esto alumbrada por una vela blanca -color de la luna-, enterrada dentro de un soporte de sal -protectora; quizá me ayude a no decir nada que me pueda incomodar más tarde- y una vara de incienso -inspirador en mi opinión; tóxico en la de mi madre.., ¿acaso no escribía Poe sumido en el éxtasis de las drogas?, ¿acaso no es eso más tóxico?. El folio se apoya en un libro de texto cuyas hojas apenas han sido abiertas a la luz desde el último jueves de septiembre. Quise echar a Gallo y Hécate, pero no quisieron irse: ellos me exponen a que mi madre entre, y me halle en el suelo frente a semejante altar.
Aquí todos tienen una opinión equivocada de mi, y sólo yo tengo la culpa. Mis profesores parecen pensar que soy una niña malcriada -sólo en ello les doy la razón-, sin intereses, cerebro ni posibilidad de progresar ni hacer algo útil. Mis compañeros, que soy rara, imbécil.. nunca me preocupé por demostrar lo contrario, y aquí tengo el resultado: mi último año en este edificio, y me encuentro sola, no hay nadie aquí a quien pueda llamar "amigo". Los jefes de estudios, quienes me han visto evolucionar a lo largo de mis constantes visitas a su despacho, opinan que soy inteligente pero no me molesto en demostrar mi potencial. También escuché en ocasiones que soy muy madura para mi edad- a cualquier fanfarrón con presuntos conocimientos de psicología le puedes confundir con palabras bellas o bien ordenadas-. Coinciden muchos en mi antipatía y antisocialidad.
En gran parte se equivocan. Durante todo este tiempo sólo fui y he sido yo. Yo. Algo contradictoria -tímida, pero Leo; bohemia, pero controladora; desinteresada, pero perfeccionista-, con dificultad para afrontar problema, aunque triunfal casi siempre en su solución... con dificultad para llevarme bien con la gente, pero capaz de cambiar la rotación del mundo por aquél a quien considere amigo; con fé en nuestra raza y en que los enemigos no tienen por qué serlo eternamente. Ésta soy yo vista desde dentro -olvidando, de paso, las peores partes de mi-.
En diez días todo habrá acabado. Podría quedarme un tiempo más, pero no tenía sentido. Abandonada por todo lo bueno de este lugar -la gente, el conocimiento, el éxito- iré a repetir 4º y a hacer Bachiller en algún lugar donde el futuro no sea negro, si acaso gris, para mí. Por lo menos en esto he intentado ser valiente.
Me lamentaba el mes pasado por lo que pierdo. Allí no habrá caras cuya vida halla sucedido seis horas a diario cada día, entre semana, junto a la tuya. No llegará el punto de decadencia en el que acabas un día cualquiera a las diez de la mañana con alcohol en la sangre en ropa interior, frente a una mochila que, en vano, intenta recordarte a tí y al resto la clase en la que deberíais estar. No quedarás para faltar a clase por SMS, como quien queda para tomar un café; no volverás a falsificar un justificante, ni mentirás, ni el director te conocerá por tu nombre de pila, ni el jefe de estudios te saludará con dos amistosos besos tras las vacaciones, porque no sabrá quién eres. Todo esto se habrá acabado para ti. Fingirás ser una snob estudiosa, por la cuenta que te trae, e intentarás olvidar y que olviden lo que hasta dentro de diez días es tu presente.
Ahora que mi madre, entre gritos e insultos a los que me tiene ya acostumbrada, me ha obligado a apagar la vela y encender la luz, no tiene sentido seguir escribiendo, y empañar estas líneas de melancolía convirtiéndolas en rabia carmesí. Mañana pasaré lo escrito al ordenador, y dejaré al original, surgido de mis manos, retorcerse entre las dulces llamas de la vela color luna que en unas horas volveré a encender, y olvidaré haber escrito este texto, para olvidar también que, en los primeros minutos del día 10 de Junio, he sido capaz de escribir un texto en serio, dejando atrás por primera vez mis prejuicios contra todo aquello que se pueda tachar de "sentimental".

PD: Vale, vale, comprendo que os riáis xDD, ni yo sé cómo pude escribir semejante idiotez.. Alego a mi favor que había tenido un mal día, y que estaba medio colocada con el humo del incienso xDD.. q verguenza :S, no debería ni colgar este artículo.. hay partes en las que he exagerado sólo por contribuir a la "belleza" del texto.. Aggg!, que alguien me obligue a borrarlo!!!